Cuando creímos que teníamos todas las respuestas, cambiaron todas las preguntas.

martes

Alegría.

- ¡Oh que decepción!- gritó mientras se secaba una lágrima.
Al final el mundo era gris. Al final su inocencia la había llevado al desconcierto. Dicen que las crisis develan tus verdaderos compañeros, tus pilares. Las llamas que te alumbran el camino.
Alegría apenas podía ver donde pisaba. Pero a pesar de las lágrimas sonrió: por lo menos la luz no la había abandonado y veía por dónde caminar.
Ahora, que el camino fuera sinuoso y difícil no era culpa de su luz, ni de nadie en realidad. Alegría estaba decepcionada, pero dentro suyo puro coraje.