La vida se empeña en sorprenderme.
Miro a mi alrededor y todo me maravilla.
Lo bueno y lo malo, lo lindo y lo feo.
Intento escapar de un vacío fulminante.
Siempre alguien me ataja.
Siempre una mano me sostiene.
Generalmente no son las que uno espera.
Siempre me sorprenden.
Y me sacan una sonrisa
porque la vida es eso.
La sorpresa cotidiana de encontrar
(en quien uno menos espera)
el apoyo y amor que estaba buscando.
GRACIAS UNIVERSO.