Cuando creímos que teníamos todas las respuestas, cambiaron todas las preguntas.

martes

Formas de absorber el tiempo

Dicen que tengo que ser productiva. Que con algo tengo que estar amasando el tiempo. Que no puede bastarme con mirarte, en silencio.  Con escuchar tu silencio, nuestro silencio. Tan real, tan conciente. Un silencio que no destripa, sino que nutre. Que no ensordece, sino que oye eso que siento, que sentís: que sentimos. Esa calma de la que no sé adueñarme. Esa inmensidad que me desborda, pero que con solo compartir este espacio, rozar tu mano, sentir tu temperatura, soy completamente partícipe de este instante. A veces no sé cómo disfrutar de las cosas, pero estoy segura de que así se siente. 

Dicen que hay que hacer algo con la vida. Que hay que alcanzar metas, que hay que romper barreras, que hay que soñar sin límites. 

Pero no todos los días la nafta me da para todo eso. Me abruma el mandato silencioso pero imperante de no frenar. Y fantaseo con ese silencio que habla de paz. Me imagino dueña del tiempo mientras lo contemplo estática. Quieta. 

Haciendo con la vida lo único que puede hacerse con ella: vivirla.